- De los cocodrilos y los sueños.
- La isla donde vivo está rodeada de cocodrilos. Invisibles de día. Casi diría que inofensivos. Pero aparecen con la caída del sol. Con las primeras sombras. Ya de noche cuando se amotinan los pensamientos explosivos, estallan en mi cabeza los cocodrilos asesinos. Con sus colmillos amenazantes. Mezcla de dragones con ojos rojos de ira. Destructivos. Entonces respiro. Me observo, me pierdo. La noche es más larga que un siglo. Vuelco de un lado al otro.Tengo miedo. Transpiro. Quiero que salga el sol, pero no. Deseo dormir aunque sea un rato. Que me repare. Que me reponga, me cicatrice y me cure. Amanece lento y veo tenuemente alrededor. Entreabro los ojos y atravieso las paredes con mi imaginación. Como si esperara algo o alguien con respuestas, que nadie trae, que nadie tiene. Abro las ventanas y veo el sol. Y veo las otras islas y otros seres extraviados en sus territorios rodeados también. Será que la vida es parecida a eso. Islas rodeadas. Todos tenemos nuestra isla rodeada. Por pensamiento y situaciones horribles e intrincadas. Urgentes. Inmediatas. Como la respiración. Como una sonrisa. Como un beso con abrazo donde dos islas se funden en una sola y la lucha se hace menos cruenta. Y vuelvo a creer. Y empiezo de nuevo
domingo, 3 de mayo de 2026
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